A Coruña es una ciudad en la comunidad autónoma de Galicia, que pertenece a España. Galitizia es una región que dejó de tener autonomía hace un siglo y que hoy se asienta sobre territorio de Ucrania y de Polonia. El Campeonato Europeo de Halterofilia de categoría junior y sub-23 viajará desde Galicia a Galitzia, de España a Polonia, debido a otro lugar que nada tiene que ver con estos: Kosovo.

A falta de confirmación oficial, la Federación Europea de Halterofilia (EWF) ha decidido cambiar la sede del torneo previsto para octubre por el rechazo del Gobierno de España a reconocer la independencia que los kosovares proclamaron en 2008. En este caso, la realidad política colisiona con la deportiva. Tanto el Comité Olímpico Internacional como la EWF aceptaron a Kosovo como miembro de pleno derecho en 2014, pero España y otros cuatro estados de la Unión Europea no aceptan como un igual al territorio balcánico. 

Ya que los deportistas de esa nacionalidad no son reconocidos por las autoridades españolas, no se les iba a expedir el visado necesario para poder competir en la cita organizada en A Coruña. La Federación Española de Halterofilia intentó mediar para lograr una excepción, pero ante el silencio administrativo el estamento europeo ha actuado rápido y trasladará el evento a Polonia. Cuando ya se sospechaba que esta situación podía darse, el tesorero de la EWF, Astrit Hasani (kosovar, para más señas), manifestaba que “todo esto es política, y nos gusta pensar que el deporte está por encima de la política”. 

Se da la circunstancia de que una delegación de deportistas de Kosovo sí va a participar en los Juegos Mediterráneos que se celebrarán en verano en la ciudad catalana de Tarragona. Según recoge el diario El País, el Consejo Superior de Deportes no dice nada en ese caso porque el evento está organizado por el propio Comité Olímpico Internacional y no una federación española. Eso sí, los pasaportes de los atletas incluirán un permiso detallando que “la autorización no implica el reconocimiento de Kosovo como país”. 

La web InsideTheGames, que dio la primicia de la retirada del Europeo sub-23 a A Coruña, recuerda que hace solo unos días el presidente del COI, Thomas Bach, avisó de que no toleraría la discriminación de deportistas a cargo de políticos y de que si las soluciones diplomáticas no bastaban, el Movimiento Olímpico debería “hacerse valer por otros medios y demostrar que está listo para pasar a la acción”. Por desgracia para la halterofilia española, que vivía un momento de pujanza tras la estela de la campeona mundial Lydia Valentín, esa demostración acaba de producirse contra sus intereses. 

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