Hace unos días, Novak Djokovic aceptó una invitación de la organización del ATP 500 de Barcelona, el Conde de Godó, para regresar a un torneo en el que no competía desde 2006. La expectación era muy grande por el retorno del serbio, que había dejado unas buenas sensaciones en el Masters 1000 de Montecarlo. Rápidamente, la esperanza se transformó en una profunda decepción, con la eliminación del otrora número 1 de la ATP en la primera ronda de la arcilla catalana. 

La caída de Djokovic ante Martin Klizan ha sido la principal noticia de la jornada en Barcelona, en la que la mayoría de tenistas españoles han cumplido. El rival de Nole era esa clase de jugador incómodo que no quieres ver ni en pintura, un tipo de lo más irregular capaz de vencer o perder contra cualquiera. Solo depende de su cabeza. Y hoy, en el primer set, demostró que había ido al Godó a competir de verdad. El eslovaco conectaba ganadores y soberbias dejadas sin parar, una eficiente dinámica que le conduciría hasta el llamativo 6-2 de la primera manga. 

Conociendo a Klizan, era difícil imaginarle manteniendo semejante nivel en los minutos posteriores. Djokovic también lo sabía, y por ello reactivó su intensidad para igualar la contienda gracias a un impecable 6-1. Sin embargo, el tercer set evidenció que Nole permanece en esa interminable montaña rusa que es este 2018. El eslovaco olió las dudas y la relajación del serbio para obtener un break que resultaría definitivo y, de paso, citarse con otro zurdo como Feliciano López en la siguiente ronda. 

Ahí también estará el imparable Rafa Nadal, verdugo de su compatriota Roberto Carballés por un doble 6-4. El balear llega con el ritmo por las nubes tras su exhibición en Montecarlo y fue demasiado rival para el jugador canario, que se marcha del torneo tras competir a un buen nivel. El número 1 del mundo se medirá ahora a otro español, Guillermo García-López, clasificado tras la retirada de Kei Nishikori. También progresaron Albert Ramos, después de superar a Rogerio Dutra Silva en un duro enfrentamiento a tres sets; Pablo Carreño, que batió a Benoit Paire sin problemas; y Pablo Andújar, que venció a Bjorn Fratangelo. 

Nadal aprovechó su estreno en Barcelona para batir un nuevo récord en su dominación absoluta de la tierra batida. Acumula 38 sets seguidos sin perder desde que levantara la copa de los Mosqueteros en el pasado Roland Garros. En el otro lado de la balanza cayó el joven Jaume Munar, que sucumbió ante Dominic Thiem por 7-6 y 6-1. Y también fue un miércoles nefasto para el tenis argentino, con la eliminación de Diego Schwartzman contra el prometedor griego Tsitsipas (6-2 y 6-1), de Guido Pella frente al también eslovaco Kovalik por un doble 6-3 y de Leonardo Mayer ante Karen Khachanov (6-4 y 6-3).