Cuesta trabajo encontrar una sola información sobre Israel que no recuerde, sea cual sea el tema en cuestión, la emergencia humanitaria que se vive en los territorios palestinos. Tampoco el Giro de Italia escapa a esta norma no escrita. Paralelamente a la salida de la Corsa Rosa de Jerusalén se va a celebrar una carrera ciclista solidaria con Palestina. “La solidaridad comienza con una bicicleta. La libertad de movimiento es un derecho que se le niega a los palestinos. Ellos no podrán siquiera ver la salida del Giro en Jerusalén, así que agarra tu bici para la prueba de tu vida”, anuncia la oenegé británica Amos Trust

El Giro de Palestina, convocado bajo el lema “No a la ocupación”, se celebrará del 3 al 7 de mayo para rechazar las políticas del gobierno israelí contra sus vecinos. “Israel ha pagado 10 millones de euros para albergar la apertura del Giro de Italia durante tres días. Nosotros te pedimos que pagues 500 euros por cinco jornadas que incluirán alojamiento, comida y vehículos de apoyo”, explica la organización no gubernamental, haciendo un llamamiento a la participación de ciclistas de todo el mundo dispuestos a correr cinco etapas con pasos por Tel Aviv, Jericó o Belén. 

La pasada semana un millar de corredores participaban en una maratón ciclista del Gran Fondo Nueva York en la Ciudad Santa, con el alcalde israelí entre ellos. Desde el gobierno hebreo se destacó que estas actividades deportivas son “un paso más en la transformación de Jerusalén en un destino turístico internacional así como deportivo”. Al otro lado del muro, la modesta carrera solidaria será la última en una serie de acciones que vienen denunciando al ejecutivo de Benjamin Netanyahu por sus “graves y crecientes violaciones del derecho internacional y los derechos de los palestinos”, como decían ya en noviembre más de 120 colectivos que pedían a la organización del Giro de Italia que abortase sus planes en Israel

La prueba de la maglia rosa decidió convertirse en la primera de las tres grandes carreras por etapas de tres semanas en partir fuera del territorio europeo, y será la número 13 en la historia de la prueba italiana que sale de territorio extranjero. Esta 101 edición de la Corsa, que celebrará tres etapas en territorio israelí antes de trasladarse a Sicilia, se plantea como un homenaje a Gino Bartali. El legendario ciclista fallecido en el año 2000  figura en el muro de honor del Jardín de los Justos en el Mausoleo Memorial Yad Vashem en Jerusalén, tras descubrirse que participó en una red para salvar a 800 judíos italianos de la deportación a campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial. 

La top-model Bar Refaeli será la madrina de la Big Start del Giro de Italia en Jerusalén, un rostro cuya sonrisa intentará disimular las muecas de disgusto que asoman alrededor de la prueba, tanto por cuestiones políticas y de derechos humanos, como meramente deportivas. Porque esta carrera supondrá también el regreso de Chris Froome a una gran vuelta mientras se dirime la cuestión de su dopaje en la última Vuelta a España

No Hay Más Artículos