Nada nuevo sobre arcilla para Rafa Nadal. El indiscutible dominador de la superficie ha estrenado su participación en el Masters 1000 de Madrid con un convincente triunfo sobre Gael Monfils por 6-3 y 6-1. El balear tomó ventaja desde el primer punto al resto del partido y aprovechó para liquidar al tenista francés sin demasiada dificultad. Diego Schwartzman, verdugo de Feliciano López, será el próximo obstáculo del tenista récord sobre polvo de ladrillo, que ya acumula la friolera de 48 sets consecutivos ganados en una racha que no parece tener fin. 

Monfils, ganador del torneo de Doha a principios del año, es uno de esos jugadores tan impredecibles que nunca sabes por dónde saldrá en el día de partido. Pero esa etiqueta es inútil cuando enfrente se sitúa el monarca actual de la ATP, todo lo contrario a la casualidad cuando se habla de tierra batida. Nadal cerró la primera manga con la solvencia habitual, para sentenciar al francés por agotamiento físico y mental. Por momentos, hasta parecía que Monfils tenía prisa por terminar, incluso alabando los mejores puntos de Rafa. Al menos, el público se divirtió… 

La victoria del manacorí salvó una jornada aciaga para la representación española, en la que también se produjo la enésima derrota de Novak Djokovic en este 2018. El serbio contó con el apoyo incondicional de la Caja Mágica en su duelo frente a Kyle Edmund, aunque ni eso le bastó para evitar el triunfo del británico en tres sets (6-3, 2-6 y 6-3). Es un episodio más en la inestable temporada del otrora número 1 de la ATP, verdugo de Kei Nishikori en la ronda anterior pero que suma una nueva decepción a las acumuladas en el Godó, Montecarlo, Miami e Indian Wells. 

Por otro lado, la tierra batida madrileña está resultando contraria a los intereses de los tenistas españoles. Roberto Bautista, Albert Ramos y Fernando Verdasco se unieron a Pablo Carreño, eliminado ayer, en decir adiós al único Masters 1000 que se disputa en su país. Especialmente increíble fue la caída del primero ante Philipp Kohlschreiber, pues el castellonense servía para ganar en el tercer set pero sucumbió ante un break del alemán, a la postre vencedor. Por su parte, Ramos cedió ante el empuje de Pablo Cuevas y Verdasco sufrió una severa lección a manos de Leonardo Mayer. 

No Hay Más Artículos