Hubo un momento en que parecía que Moto3, la categoría menor del Mundial de motociclismo, podría ser refugio de la élite para las pilotos mujeres que diesen el nivel para competir en el máximo nivel. El menor peso de las monturas hacía viable compensar unos problemas de talla y fuerza que incluso merma a los pilotos de MotoGP, muchos de ellos obligados a pasar por el quirófano por los estragos en los músculos de sus brazos para inclinar el peso de las motos. Fue ya en el 2001 cuando la alemana Katjia Poensgen sumó los primeros puntos de una mujer en el campeonato de velocidad. Después hubo otras pilotos, pero ninguna consiguió agarrarse al Mundial durante varias temporadas. Ana Carrasco es la que más cerca está de ser constante en la élite y suma su segundo episodio histórico en su trayectoria.

La piloto española de tan sólo 21 años pero ya una amplia trayectoria en los circuitos se convirtió en la primera mujer en lograr una pole position en una prueba de un Mundial de velocidad. Ana Carrasco disputa desde el 2017 el campeonato de Supersport 300, algo así como el equivalente de Moto3 en Superbikes. Fue en la clasificación de la carrera en el circuito italiano de Imola, batiendo para ello el récord de la categoría y sacándale un segundo al siguiente piloto y líder del Mundial, Scott Deroue. 

No es la primeera vez que Ana Carrasco inscribe su nombre como pionera del motor. Después de puntuar en dos pruebas de Moto 3, salió del Mundial de velocidad para buscar cobijo en otras categorías. En el 2017, se convirtió en la primera mujer en ganar una prueba de un Mundial, en la misma categoría en la que ahora compite, Supersport 300. La temporada pasada acabó en octavo lugar y esta, a lomos de una Kawasaki Ninja, aspira a mejorar esa situación, después de dos prometedoras carreras y ahora una pole position que amenaza segunda victoria en su carrera. 

Ana Carrasco ya dominó los primeros entrenamientos en Imola y refrendó su ritmo en la sesión de clasificación. Ahora queda lo más importante, la carrera, donde demostrar una vez más que no tiene nada que envidiar a sus rivales masculinos. Después de pasar tres temporadas en el Mundial de Moto3, sería una gran señal su paso adelante en una categoría como Supersport 300 para, quién sabe, dar un salto cualitativo en su carrera.