Bruno Hortelano tiene en agosto una cita deportiva que es algo más que una prueba de atletismo. En Berlín, se celebrará el campeonato de Europa en el que el velocista español aspira a defender su corona continental en los 200 metros. Pero, sobre todo, volver a sentirse competidor, sacar ese animal que lleva dentro este estudiante de Ingeniería que se transforma en el tartán. Todo después de 20 meses sin poder competir, después de un tremendo accidente de tráfico que casi le cuesta la mano derecha. El primer paso, dado este domingo en Holanda, no ha podido ser más esperanzador.

Hortelano había corrido antes un 400 metros (la prueba para la que puede evolucionar en el tiempo) con un más que respetable 45.67 segundos, pero su rendimiento en su primer 200 de verdad tras su accidente es más que ilusionante. El atletas español nacido en Australia y formado en Estados Unidos fue segundo en el Mitin Fanny Blankers-Koen, en Holanda, con una marca de 20.35 segundos (la segunda mejor de su carrera y con viento en contra de casi 1 metro por segundo). Acabó sólo por detrás del sudafricano Luxolo Adams, otra de las estrellas emergentes del doble hectómetro, en un final de foto finish

Nada mal para un chico al que la vida le pudo dar un vuelco en septiembre del 2016, justo cuando estaba en la cresta de la ola. Bruno Hortelano había pasado de desconocido en el país cuya bandera lucía en las competiciones a estrella que protagonizaba portadas en los periódicos. La victoria de Bruno Hortelano en el campeonato de Europa del 2016 pilló a muchos por sorpresa, pero su rendimiento en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, donde batió sus propias marcas y dejó el récord de España en 20.12 segundos (quedándose a las puertas de la final olímpica) le sacó del anonimato.

A la vuelta de Brasil, un accidente de coche de madrugada casi le cuesta la mano derecha, salvada después de varias operaciones. La carrera de Bruno Hortelano quedó en el aire mientras su vehículo daba vueltas de campana en una autopista de Madrid. El susto quedó atrás, y este hijo de científicos que quiere serlo cuando acabe su ciclo deportivo aprovechó para firmar un buen contrato publicitario con Nike, hacer positivismo con su dura historia de superación y regresar a las pistas de atletismo como si nada hubiese pasado. “No lo veo como una nueva versión. Todos evolucionamos y crecemos debido a nuestras experiencias. Bruno Hortelano ha pasado por muchas cosas y está listo para demostrar a todos que sigue siendo el mejor. Puede esperar que Bruno se restablezca como uno de los mejores velocistas de Europa y vuelva a ser el hombre más rápido de España“, dijo al diario As el entrenador del español, Adrian Durant. Como dice el propio Bruno Hortelano, ha vuelto para quedarse.

No Hay Más Artículos