Si no hay emoción sobre el asfalto, al menos que la haya en la tabla clasificatoria. Los bostezos del anterior Gran Premio de Mónaco (que hasta hicieron a los pilotos pedir un cambio en el trazado), continuaron en el Gran Premio de Canadá, donde Sebastian Vettel acabó la carrera tal y como la empezó: el primero. Como recompensa a su victoria número 50 en la Fórmula 1, el alemán rebasó en el campeonato mundial de pilotos a Lewis Hamilton, quinto en el Circuito Giles Villeneuve. El de Ferrari suma 151 puntos, uno más que su rival de Mercedes

A quien también le debió de cansar la carrera, visto que nadie amenazaba al bólido rojo, fue a la personalidad invitada para ondear la bandera a cuadros y marcar el fin de la prueba. La modelo local Winnie Harlow se precipitó en su misión y, para pasmo de todo el mundo, ondeó la cuadrícula blanca y negra al paso de Vettel en la vuelta 69. El asunto no fue muy grave, porque la victoria estaba cantada, pero aún quedaba una vuelta por disputarse cuando la joven de 23 años dictó sentencia. 

Harlow, que es una celebridad de las pasarelas y las revistas de moda por normalizar el vitiligo (una enfermedad relacionada con la ausencia de melanina que hace aparecer manchas blancas en la piel), se disculpó diciendo que le dieron la señal antes de tiempo: “No fue culpa mía, yo solo obedecí lo que me dijeron”. El pequeño desconcierto que generó la situación fue el único momento de nerviosismo padecido por el ganador. 

Si alguien necesitaba más vueltas, ese era Hamilton, que vio cómo también acababan por delante de él su compañero de equipo Bottas, Verstappen y Ricciardo. Fernando Alonso circulaba décimo cuando su McLaren dijo basta por segunda vez en lo que va de temporada, en esta ocasión por una avería en el escape. Al menos el español se pudo consolar con tener algo más de tiempo libre para descansar antes de su participación en Las 24 Horas de Le Mans, un reto que parece apasionarle más que una competición, la Fórmula 1, donde solo en contadas ocasiones puede acercarse a los mejores

Puede ser que durante cada carrera de esta temporada no se estén produciendo todas las alternativas deseadas, pero al menos sí las está habiendo de una prueba a otra. Vettel ganó las dos primeras citas y después desapareció del primer puesto del cajón, dejando su sitio a Hamilton, que también tuvo que ver cómo Ricciardo anuncia batalla. Los adelantamientos en esta F1 se hacen con puntos y, al menos en la perspectiva de un campeonato completo, eso es también una forma de emoción.

No Hay Más Artículos