Hace meses, Kevin Love puso en el primer plano de la actualidad de la NBA los problemas que enfrentan los profesionales del baloncesto para lidiar con la presión de su profesión y sus consecuencias. La salud mental pasó a ser una de las preocupaciones de la asociación de jugadores de la liga estadounidense. Y eso que, por el momento, no han tenido que afrontar situaciones tan dramáticas como la de Tyler Honeycutt, un exalero de la liga y ahora estrella de la Euroliga, que ha perdido la vida tras un oscuro suceso en una vivienda de California.

Honeycutt, un alero de poco más de dos metros que jugó en la Universidad Católica de Los Ángeles, apenas 28 partidos en la NBA entre Sacramento Kings y Houston Rockets y ahora hacía fortuna en Europa jugando para el Khimki ruso, acabó muerto en una vivienda del privilegiado barrio angelino de Sherman Oaks, tras un suceso del que hay muy pocas cosas claras. Los Angeles Times habló con Bort Escoto, entrenador de Honeycutt en el instituto de Sylmar, en la misma zona, y describió que el alero venía sufriendo algún tipo de problema y que “tenía una carga encima”. Escoto estuvo en comunicación con el propio jugador y su madre, a la que recomendó que llamase a la policía.

Los agentes acudieron a la vivienda donde se encontraba Honeycutt a última hora de la tarde, y les recibió con un disparo. La policía de Los Angeles aseguró que el disparo fue dirigido a los agentes, pero es uno de los extremos que no está claro. Hubo una respuesta de los agentes y luego horas de espera hasta que los SWAT entraron en la casa y encontraron a Honeycutt muerto, aparentemente por una herida infligida por él mismo. Escoto había hablado con el alero del Khimki y concluido que estaba teniendo problemas para adaptarse a la vida en Europa, aunque ya llevase cuatro años jugando allá. “Es duro para un chico de Los Ángeles ir a Rusia, sin saber el idioma ni los sitios. Estaba pasándolo realmente mal con la adaptación. Seguía diciéndole que necesitaba salir y conocer gente”, dijo el entrenador de infancia de Honeycutt.

Se desconocen los detalles específicos que provocaron la reacción violenta del jugador en sus vacaciones en su hogar. Escoto también desveló que Honeycutt iba a firmar un nuevo contrato en Rusia o en Israel (probablemente el Maccabi Tel-Aviv). Tras su discreto paso por la NBA, el alero despuntó en el Khimki y luego firmó por el Anadolu Efes turco. Salió de Estambul al año siguiente para regresar a Khimki, donde esta temporada destacó y se convirtió en pieza clave de la primera participación del equipo moscovita en la Euroliga. Convertido en una de las presas más codiciada del mercado europeo este verano (9 puntos y 8 rebotes por partido, capaz de tirar de tres y con una espectacular capacidad de salto), algo en su cabeza no encajaba al mismo ritmo que su carrera internacional iba despegando. A los 27 años, Tyler Honeycutt se vio asfixiado. 

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