Una nueva final entre Roger Federer y Rafa Nadal en el All England Tennis Club está cada día algo más cerca de producirse. Ambos jugadores se encuentran ya en los cuartos de final de Wimbledon tras conseguir sendos triunfos sin demasiados apuros y el público empieza a soñar con el enfrentamiento más deseado. El suizo, vigente campeón y gran favorito, se deshizo en un abrir y cerrar de ojos del galo Adrian Mannarino, mientras el balear hizo lo propio pocos después con el checo Jiri Vesely. Los dos tiranos del Grand Slam en la última temporada y media están a solo dos victorias más de volver a cruzarse

El de Basilea fue el primer vencedor de la jornada de octavos y lo hizo con contundencia. Mannarino apenas había saltado al césped londinense y, de pronto, ya se vio con un 0-6 en su contra en el primer set. Federer tenía prisa y liquidaba la manga inaugural en menos de 20 minutos, lo cual obligó al francés a despertar en la siguiente. Sin embargo, el helvético no dio pie a ninguna sorpresa y esperó pacientemente su oportunidad para obtener un break que resultaba casi definitivo. Efectivamente, Mannarino claudicó al verse 0-2 abajo y Federer consiguió su billete para la antepenúltima ronda. 

Por su parte, Rafa demostró un día más lo cómodo que se encuentra este año en Wimbledon, a diferencia de la temporada pasada, cuando cayó ante Gilles Muller. El manacorí mantuvo controlado en casi todo momento a Vesely, a excepción de una rotura para el checo a mediados del tercer set. Como si de tierra batida se tratase, Nadal dominó totalmente desde el fondo de pista, desquiciando al checo con perfectas diagonales y contadas dejadas marca de la casa. Vesely se había apoyado en su gran servicio para dejar atrás a rivales como Diego Schwartzman pero el número 1 de la ATP fue demasiado para él. 

Un jugador que ha confirmado en la hierba londinense su excepcional momento de forma es Kei Nishikori. El japonés superó al renacido Ernests Gulbis, verdugo de Alexander Zverev, en cuatro duras mangas y se convierte en el primer tenista de su país que alcanza los cuartos de final en los cuatro torneos del Grand Slam (también en el primer nipón en esta ronda de Wimbledon desde 1995). No en vano, Nishikori ya había dejado por el camino a los australianos Bernard Tomic y Nick Kyrgios, durísimos escollos en esta superficie. 

El próximo obstáculo del asiático será un reto aún mayor: Novak Djokovic. Tras un arranque de temporada dubitativo, el serbio está recuperando su mejor versión y en esta ocasión superó con mucha solvencia al ruso Karen Khachanov, un tenista cuyas características se adaptan perfectamente a la hierba. Pero Nole no ha aterrizado en el All England Tennis Club para bromas, como ya demostró en su duelo anterior, en el que venciera a la máxima esperanza local, Kyle Edmund. Y hablando de especialistas sobre césped, ojo al enfrentamiento entre Milos Raonic y John Isner. El canadiense batió a Mackenzie McDonald y el estadounidense a la estrella emergente Stefanos Tsitsipas para citarse en un choque que, desde luego, será una exhibición de saques directos. 

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