Kevin Anderson ha protagonizado la mayor sorpresa en lo que llevamos de temporada ATP al derrotar a Roger Federer en los cuartos de final de Wimbledon. El triunfo frente al vigente campeón hubiera sido muy meritorio en sí mismo, pero es que además el sudafricano se ha metido en semifinales después de remontar una desventaja de dos sets, un auténtico hito tratándose de su legendario rival. Un espectáculo prodigioso en el All England Tennis Club que finalizó con un 13-11 a favor del jugador de Johannesburgo en la quinta y definitiva manga

Cierto es que Anderson empezó totalmente a merced de Roger. El suizo se llevó el primer set en un santiamén, por 6-2, haciendo creer a todo el público que se avecinaba un nuevo paseo en su trayectoria de este año y en coherencia con lo visto hasta el momento en Wimbledon. Sin embargo, el sudafricano reaccionó de inmediato, en el arranque de la segunda manga, rompiendo por primera vez el saque de Federer en este Wimbledon 2018. El campeón recogió el reto y devolvió el break poco después, para terminar ganando 7-6 en la muerte súbita. Con semejante ventaja para el candidato número 1, nadie pudo presagiar lo que vendría después. 

El sudafricano, finalista en el último U.S. Open, mantuvo la compostura y su poderoso servicio para arrebatar el primer set al suizo en todo el torneo. Ese 7-5 para Anderson descolocó por completo a Federer, cuyo plan de terminar por la vía rápida se iba al traste. Más aún cuando el número 8 de la ATP vencía el cuarto set por 6-4 y llevaba el encuentro a una inimaginable quinta manga. Lo que sucedió ahí es uno de los highlights de este 2018, con dos jugadores golpeando al límite y ofreciendo un espectáculo deportivo del mayor calibre. Federer contó con varias oportunidades de break pero las desperdició, mientras Anderson se hizo con la suya a la mínima ocasión; con un par de misiles cerró un partido para la historia de Wimbledon y también para la suya personal. Su próximo rival será un John Isner que batió a Milos Raonic en un duelo de cañoneros. 

Un poco antes también había sellado su pase a semifinales Novak Djokovic. El serbio ha ido avanzando siempre a la sombra de los principales favoritos pero su resurrección es muy real, confirmada con un sólido triunfo sobre Kei Nishikori. Con el choque empatado 1-1, Nole subió su rendimiento hasta niveles de hace años y barrió al japonés con un inapelable 6-2 y 6-2. Con Federer fuera de la ecuación, ¿será capaz el otrora tirano de la ATP de volver a levantar un Grand Slam? 

Para Nole, la victoria final será un reto con letras mayúsculas porque para ello tendrá que dejar atrás a un Rafa Nadal que volvió a mostrar su cara extraterrestre. El balear fue el último de la jornada en obtener su pase a semifinales después de superar a Juan Martín del Potro en otro duelo para los libros de historia de Wimbledon. Cinco sets, con incontables alternativas en el marcador y un espectáculo que deleitó a la grada y a los espectadores televisivos. El español y el argentino se retiraron de la pista con una sonora ovación dirigida a ambos. 

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