Bonnie Tyler bien podría ser un raro fenómeno astronómico. Dada por desaparecida durante lustros, hizo una reentré en nuestras vidas, como un cometa de amplia trayectoria, en un festival de Eurovisión. Y tras otro viaje por el tiempo, alguien con mucho ojo para el márketing y un gusto refinado por los pantalones de cuero ajustados y las melodías pegadizas de ochenteros sintetizadores, decidió recuperar a la Rod Stewart femenina con ocasión del eclipse total de sol que se pudo disfrutar en algunos lugares del mundo. Valga la ocasión para recordar un bizarro encuentro entre Bonnie Tyler y el mundo del fútbol: la cantante que siempre necesitó un héroe y uno de los hombres que ayudó a crear la Premier League tal y como la entendemos hoy.

Bonnie Tyler se subió este lunes a un barco en el que los afortunados pasajeros disfrutaron de una vista única del eclipse solar, y fueron agasajados por la interpretación del hit indiscutible Total eclipse of the heartLa escena es difícilmente igualable: Bonnie Tyler lo da todo acompañada por una banda con un punky de cómic al bajo, Maria Sharapova a la guitarra y un remedo de Dave Grohl a la batería.

La maniobra le ha salido bien a Tyler, (nada sabemos de los cruceristas) que vio subir su mítica canción a lo más alto de las descargas de iTunes, desplazando (gracias, Señor) al Despacito. Se nos rompe el corazón al saber que tiene que volver Bonnie Tyler para derrotar al himno más cansino del verano. Todo este preámbulo sirve para explicar la leyenda urbana que da sustento a este artículo. Total eclipse of the heart fue lanzada como single en 1983, destacada en el quinto álbum de Bonnie Tyler. Alcanzó el número uno en 7 países, y fue el quinto single más vendido de ese año (la competencia era feroz, ríete del Despacito: Culture Club, UB40, Billy Joel y David Bowie la superaron). Hasta el tirón de hoy, el single ha vendido seis millones de copias y se ha estandarizado como un clásico de los 80 y de los karaokes. Entra vídeoclip:

Intentar buscar un sentido a lo que se ve durante cinco minutos es bastante complicado, pero podemos intuir que Bonnie Tyler es una especie de profesora de un internado cuyos alumnos le dan bastante miedo (una mezcla de los protagonistas de El club de los poetas muertos con Los chicos del maíz), referencias a la inmaculada concepción, y grupos de baile de temáticas inconexas. El caso es que al final de su ¿sueño? Bonnie Tyler saluda a sus alumnos y ve que, efectivamente, están como poseídos por lo que sea que le inquieta a la galesa. Y durante años, hubo gente que creyó que el niño del final del vídeo era Gianfranco Zola.

La leyenda urbana que sitúa al mítico mediapunta italiano en el vídeo de Bonnie Tyler es, posiblemente, una de las más descabelladas de la historia. Lo cierto es que hay un parecido evidente entre el joven del final del videoclip y el genio del Chelsea. «No es la primera vez que me lo preguntan. Cuando me lo dijeron fui a ver el vídeo, se parece a mí pero no soy yo», llegó a decir Gianfranco Zola a Off the Post en el 2012. En el 25 aniversario de la Premier League (a cuya transformación en el campeonato global que es hoy colaboró de manera decisiva Zola con sus 300 partidos en el Chelsea) y en la reaparición tan fulgurante como (suponemos) breve de Bonnie Tyler había un inesperado vínculo. Creíamos que era bueno que lo supierais.

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