Blade Runner 2049 se estrena este viernes 6 de octubre. Blade Runner Killer se estrena el 11 de noviembre. La primera es una de las películas más esperadas del año. La segunda es un telefilme esperado por… ¿alguien? Desde luego no por la familia de Oscar Pistorius y tampoco por la de Reeva Steenkamp, que ya han manifestado su oposición al proyecto.

Él sigue cumpliendo la condena de seis años de prisión por el asesinato de ella en 2013. Ni en el entorno del atleta paralímpico sudafricano, ni mucho menos en el de la de la modelo tiroteada hay interés por saber cómo piensa recrear el crimen el director Norman Stone, que algo de experiencia posee en narrar muertes misteriosas: en su filmografía figuran varias adaptaciones de historias de Miss Marple, la sagaz anciana detective ideada por Agatha Christie.

«Corazón de campeón, mente de asesino», proclama con épica el tráiler del producto en cuestión que sigue a estas líneas.

Los primeros en reaccionar al avance de la película fueron los parientes de la modelo asesinada. Lo hicieron con un comunicado que desmiente cualquier supuesta colaboración por parte de la madre de Reeva con la cadena Lifetime para dar el visto bueno al proyecto: «June y Barry Steenkamp, que todavía están de luto por la trágica pérdida de su querida hija Reeva Steenkamp, no tenían conocimiento de la realización de la película. Están horrorizados y molestos al leer que la película cuenta con la participación y perspectiva de la madre».

Carl Pistorius, el hermano del agresor, acudió a Twitter para anunciar acciones legales contra los responsables de una obra que «no refleja la verdad de lo que ocurrió el día de la tragedia y del proceso que tuvo lugar después», al tiempo que demostraba su empatía con la otra parte afectada: «La película fue realizada en detrimento flagrante de las familias Steenkamp y Pistorius, y de Reeva y Oscar». «El film es una burda manipulación de la verdad y resulta más bien una representación de lo que la fiscalía intentó dibujar», añadió.

La de Oscar Pistorius es una de las caídas en desgracia más impactantes del deporte mundial. Menos de un año después de su momento álgido, la participación junto a atletas no paralímpicos en los Juegos de Londres de 2012, el hombre que había sido un modelo de superación para personas con discapacidad de todo el mundo se convirtió en un villano global al saberse que los disparos de su arma causaron la muerte de su expareja.

Su defensa argumentó que, pensando que habían entrado a robar en su casa y presa del pánico, Pistorius disparó contra la puerta del baño sin saber que al otro lado estaba Reeva. El Tribunal Superior de Pretoria reconoció que no había pruebas suficientes para demostrar lo contrario, pero sí concluyó que disparar reiteradamente contra un objetivo demuestra la voluntad de matar. Así fue como Pistorius resultó condenado con una rebaja en la pena.

Al velocista lo apodaban Blade Runner por las prótesis con forma de cuchillas que usaba para suplantar las piernas que le habían sido amputadas de niño por debajo de las rodillas. El recuerdo del tiempo en el que era un ídolo se ha perdido ya, «como lágrimas en la lluvia».

 

 

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