Los San Antonio Spurs son, desde hace algo más de una década, una de las organizaciones más estables, multiculturales y eficientes de la NBA. Sólo en ese contexto se puede ver, a la vez, a la única mujer de un cuerpo técnico (Becky Hammon) y al único europeo con verdadera chance de ser entrenador en la NBA (Ettore Messina). Para no hablar del extensivo conocimiento del mercado fuera de Estados Unidos, la apuesta por esos jugadores foráneos, etc. Todo en un estado (Texas) muy tradicionalista, en un mercado (San Antonio) muy pequeño y con una cabeza pensante (Greg Popovic) con pasado en las academias militares y con aspecto de ser un agente de la CIA infiltrado en un país del Este. Así que la pregunta inevitable en la evolución natural de las cosas es: ¿Será Becky Hammon la primera mujer en entrenar a un equipo masculino profesional de la NBA?

Hammon, distinguida exjugadora profesional en la WNBA, seis veces All-Star, campeona en España, internacional con Rusia y medallista olímpica con este país, lleva en el cuerpo técnico de los Spurs desde el 2014. Es un rostro habitual y destacado detrás de los Popovich, Messina, Ime Udoka o James Borrego (ojo, también podría ser el primer latino en ser entrenador jefe en la NBA) en cada partido de los Spurs. Y poco a poco ese rostro va apareciendo en el primer plano. Fue en la liga de verano de los dos pasados veranos en Las Vegas, donde Hammon actuó como primera entrenadora del equipo de los Spurs, compuesto por meritorios en busca de un contrato de 10 días, novatos que necesitan ganarse un hueco en la NBA y jugadores que compiten en Europa con ganas de exhibirse.

Ahora, en uno de los amistosos de esta pretemporada, Becky Hammon tuvo la ocasión de dirigir a los profesionales que disputarán la liga. Los Spurs vencieron a los Nuggets con la exjugadora a los mandos. “Es una oportunidad increíble para mí. Pero esto es un programa educativo, y eso viene directamente de Popovich. Que él nos dé esta oportunidad y una voz propia, eso es de lo que va su legado: orientarnos y hacer a la gente partícipe”, dijo Hammon. En el anterior partido de pretemporada, fueron Messina y Udoka quienes actuaron como entrenadores.

Manu Ginóbili saludó la aparición de Hammon en el primer plano: “Está haciendo un gran trabajo desde hace años, es inteligente, entiende el juego, para nosotros todos los asistentes son entrenadores”, resumió el argentino quitando a Hammon el adjetivo al cargo de entrenador asistente. Los banquillos de la NBA siempre se miraron con lupa desde el punto de vista del aspecto racial. Pocos entrenadores negros en una liga eminentemente afroamericana. Esa proporción sigue siendo baja pero la situación ha mejorado. La barrera de ver a una mujer al frente de un equipo de una de las grandes ligas estadounidense parece mucho más difícil de superar, pero si alguien está cerca de hacerlo es Becky Hammon. Y tenía que ser en los Spurs.