Un pequeño desnudo, pero una gran transformación para la cultura audiovisual. Desde que el 1 de febrero de 2004, en plena actuación del descanso de la Super Bowl, Justin Timberlake arrancó un trozo del vestido de Janet Jackson, dejando a la vista un pecho de la artista, muchas cosas han cambiado. Los Estados Unidos de América más puritanos reaccionaron a apenas un segundo de desnudez en la retransmisión televisiva más seguida del año con acciones desmedidas. El Nipplegate o “crisis del pezón”, permitió a los censores establecer un retraso de varios segundos en todos los programas en directo para silenciar cualquier contenido no deseado. La medida, que aún se mantiene, señaló el declive de la televisión convencional frente a otros modelos audiovisuales: Jawed Karim, uno de los cofundadores de Youtube, afirmó que este suceso los animó a creer el portal de vídeos que se ha convertido en la televisión de las nuevas generaciones.

Para los protagonistas de la escena también hubo cambios. Janet Jackson, víctima del machismo, se llevó la peor parte: algunas cadenas retiraron su música y sus vídeos, y su actuación en los Grammy fue cancelada. Su estrella ha declinado. Justin Timberlake protagonizó un ascenso irresistible: él sí actuó (y ganó) en aquellos Grammy, cerrando su etapa como rizado efebo de la boy band N’Sync y consolidando su carrera de entertainer en música, cine y televisión.

Y por si a Timberlake le faltaba alguna prueba de su triunfo, esta acaba de llegar. La NFL confirmó que el intérpetre de Memphis será el encargado del half-time show de la Super Bowl LII que se disputará el 4 de febrero de 2018 en Minnesota.

La gran final del fútbol americano parece el escenario propicio para un relanzamiento del artista, que llevaba unos años limitando sus proyectos. Forma parte del elenco del nuevo film de Woody Allen, “Wonder Wheel“, el primer papel relevante desde su aparición en la genial “Inside Llewyn Davis” (2013) de los Hermanos Coen. Su último álbum musical, el doble “The 20/20 Experience” tiene ya cuatro años, aunque Justin no ha dejado de sonar en las radios gracias a “Can’t stop the feeling!“, himno buenrrollista que era el tema principal de la película de animación “Trolls”.

Tampoco ha dejado de aparecer con frecuencia en televisión, especialmente como acompañante en varios sketches de The Tonight Show Starring Jimmy Fallon. Junto a él anunció su concierto en el descanso de la Super Bowl. Ojalá la sorpresa de su espectáculo sea subir de nuevo al escenario a Janet Jackson.