Los Ángeles Dodgers ganaron el cuarto encuentro de las Series Mundiales de la MLB para alegría de ‘Magic’ Johnson, uno de los propietarios de la franquicia, y también de todos los aficionados que ven crecer la emoción en las finales contra los Houston Astros. Los angelinos se impusieron 2-6 en el Minute Maid Park de la ciudad texana y empatan la serie a dos triunfos por equipo. Pero alrededor de la gran cita anual del béisbol suceden cosas que van más allá del deporte.

La protagonista del partido fue Hailey Dawson, la niña de siete años encargada de hacer el pitch inicial. La pequeña lanzó la bola con su mano derecha. Y su mano derecha no es una mano cualquiera. Es una prótesis diseñada para ella por la Universidad de Nevada Las Vegas y fabricada por una impresora 3D.

Hailey padece el síndrome de Poland, una enfermedad rara que le impidió el desarrollo completo de una mano: le faltan tres dedos y tanto el pulgar como el meñique no crecieron de la forma habitual. Nacida en una familia de fanáticos al béisbol, a la niña le faltaba capacidad prensil para agarrar objetos como un bate o una pelota. Los precios de una prótesis convencional son muy elevados, pero las nuevas impresoras 3D permiten fabricar piezas mucho más económicas empleando diseños de código abierto.

Lo mejor del abaratamiento de costes es que así resulta más asequible renovar las prótesis paralelamente al crecimiento de la niña. Lo mejor de que Hailey tenga tal pasión por el béisbol, es que muchos equipos le han ofrecido ya lanzar en su estadio y su imagen ayudará a difundir esta solución para otros niños con un tipo de diversidad funcional semejante.

 

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