Nadie entendió muy bien a Gabby Douglas cuando la semana pasada declaró que “es nuestra responsabilidad como mujeres vestir de manera discreta y con clase, porque vestir de un modo provocativo o sexual incita a la gente inadecuada”. Sus palabras fueron recibidas con espanto. Eran el comentario que la campeona olímpica de gimnasia artística (oro individual en Londres 2012, la primera atleta de raza negra en ganar en este deporte) ofrecía sobre la denuncia de su excompañera Aly Raisman, la última mujer en revelar que había padecido abusos por parte de Larry Nassar, el médico de la selección estadounidense. Hoy es más fácil entenderla: ella también fue una víctima del doctor.

Douglas se ha disculpado doblemente en los últimos días por sus palabras, que además de mostrar una falta absoluta de solidaridad con Raisman, caían en el error extendido de culpabilizar a la víctima y no al agresor, como si los abusos se pudiesen justificar de algún modo, considerándolos una reacción y no un ataque. En su último mensaje en las redes sociales la gimnasta afroamericana hacía suya la etiqueta #MeToo con la que mujeres de ámbitos diversos están denunciando en los últimos meses las agresiones sexuales padecidas. Y, de soslayo, se incluía entre las agredidas. Afirmó que sus erradas declaraciones anteriores “equivaldrían a decir que por culpa de los leotardos que vestíamos era culpa nuestra haber padecido los abusos de Larry Nassar“.

View this post on Instagram

please hear my heart

A post shared by Gabby Douglas (@gabbycvdouglas) on

Con el añadido de Gabby Douglas, ya son tres las deportistas de aquella selección de Estados Unidos ganadora por equipos en los Juegos Olímpicos de Londres, que confirman la podredumbre silenciada en el vestuario. La primera de las llamadas Cinco Feroces en denunciar lo ocurrido fue McKayla Maroney. Le siguió Raisman y ahora la campeona individual de aquel conjunto. Las otras dos componentes del legendario quinteto, Kyla Ross y Jordyn Wieber, han apoyado públicamente a sus compañeras en sus denuncias.

Fue una investigación del periódico Indianapolis Star la que reveló hace ahora un año una trama continuada de abusos a niñas en la Federación de Gimnasia durante 20 años con 368 víctimas. Alrededor de 140 han denunciado directamente a Larry Nassar como responsable. Hoy miércoles se presentará ante un tribunal del condado de Ingham en Michigan, en cuya universidad trabajaba, y donde también habría abusado de otras atletas. Según reveló una fuente a The Associated Press, Nassar se declarará culpable luego de haber llegado a un acuerdo extrajudicial. Se enfrenta a una pena de prisión mínima de 25 años que podría extenderse hasta los 40.

 

No Hay Más Artículos