Más que ganar el Mundial de Rusia 2018 y reclamar su sitio como, quizás, el mejor futbolista de siempre, Leo Messi tiene una preocupación mayor. Con su cuarta Bota de Oro aún reluciente, su nuevo contrato con el Barcelona, una fortuna bien cimentada y una familia numerosa, al astro argentino le sale cada cierto tiempo un sarpullido extradeportivo: su hermano Matías. Un nuevo incidente policial de origen un tanto escabroso y poco claro del Messi mediano, el segundo de los cuatro hermanos, aumenta el ya abultado expediente de Matías, manchando el nombre del ídolo del país.



Matías Messi se estampó con su lancha contra un banco de arena en el río Paraná, en el Club de Pescadores de Fighiera, a 40 kilómetros de su Rosario natal. Se desconoce si iba solo en la embarcación o qué hacía exactamente allí. El caso es que, a raíz del choque, sufrió aparatosos cortes en la cara y una fractura en la mandíbula, y tuvo ser internado. El problema vino después: la policía ice haber encontrado a bordo un arma que la legislación argentina considera «de guerra». El abogado de Matías Messi lo desmiente, dice que no había arma alguna en la lancha. «La familia dice que no son titulares de ningún arma y mucho menos en la embarcación. No sé si hubo un allanamiento o un encuentro de un arma o no, pero sí descartamos ante los rumores que se andan diciendo que sea de titularidad de mi representado», dijo el letrado.

Mientras el hermano de Messi se recupera del golpazo, la policía tiene una orden de arresto contra Matías. Y no es la primera que enfrenta el mediano de la prole. Este mismo año, Matías Messi se estampó con su Audi A5 contra un camión de reparto, con grandes destrozos pero sin víctimas. En ese coche, un año antes, tuvo un encontronazo con la policía, que le pidió la documentación; él se negó a dársela, se enfrentó con los agentes, y estos le encontraron una pistola sin permiso en la guantera. Fue condenado en septiembre del 2016

Antes, la casa de Matías Messi en Rosario sufrió de madrugada un tiroteo en el 2011. Dos hombres en moto pasaron por delante de la vivienda y abrieron fuego, que Messi decidió no denunciar pero los vecinos sí. «El ataque se produce en medio de juicios y problemas con un ex asesor fiscal de la familia que se ha quedado con dos millones y medio de euros que no le correspondían», justificó el abogado de Matías. En el 2008, Matías Messi también fue arrestado por llevar una pistola en la cintura por la calle. La prensa argentina asegura que el hermano de Leo mantenía una relación muy cercana con gente del narcotráfico y de las barras bravas de Rosario, y en especial con un jefillo local, César Aron Trevez, alias El Ojudo, en la cárcel desde el 2012.

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