“Me siento culpable de que Munir no pueda jugar con Marruecos”. Todavía quedan personas como Vicente del Bosque, ex seleccionador español y cuya más inmediata reacción al sorteo del Mundial de Rusia fue recordar su llamada al delantero del Alavés allá por septiembre del 2014. “Le hicimos una faena”, sentenció. Efectivamente, España se lanzó por aquel entonces a asegurar el compromiso internacional de un chaval que sorprendía en el Barça. Tres años después, se confirma que fue una decisión precipitada a todos los efectos.

Ahora que España y Marruecos se medirán en la fase de grupos del próximo torneo de selecciones, el caso de Munir vuelve a la mente. Pero no es el único, ni mucho menos. Otros muchos futbolistas de todas las partes del globo han ido seleccionando sus elásticas internacionales en los últimos tiempos, unos con mayor fortuna que otros.

La de Munir es una situación que recuerda irremediablemente a la de compañero de ataque en el Alavés, Bojan Krkic. El también canterano de La Masía, nacido en Lleida, era una bestia en las categorías inferiores españolas, y Serbia probó suerte en 2008. Pero el delantero de 27 años optó por representar a su país de nacimiento y no al de su padre. Hoy, mientras su carrera se tambalea, la selección balcánica acudirá a Rusia.

El de Aaron Johansson es un asunto aún más enrevesado. El atacante del Werder Bremen fue convocado con Islandia en 2012 pero no se vistió de corto por una lesión. Un año después, Jurgen Klinsmann le convenció para representar al combinado nacional de su Alabama natal y acudió al Mundial de Brasil. Sin embargo, mientras Estados Unidos se quedará en casa el próximo verano, los Vikingos islandeses siguen siendo una de las historias del momento. ¿Se arrepentirá ahora de su decisión?

Y mientras Munir, Bojan o Johansson le dan vueltas a sus cabezas, otros muchos jugadores sienten satisfacción con sus elecciones. Inevitable pensar en Hakim Ziyech, nacido en los Países Bajos y actual jugador del Ajax. Internacional holandés en categorías inferiores, en 2015 aceptó la llamada de Marruecos, tras lo que recibió ciertas críticas. Hoy, mientras unos siguen naufragando, otros pisarán suelo ruso bajo la dirección de Hervé Renard.

En el lado opuesto de la balanza de Bojan se encuentra Sergej Milinkovic-Savic. El brillante centrocampista del Lazio también nació en Lleida pero prefirió defender los colores serbios, selección nacional en la que es uno de los referentes. Igual que Keita Baldé (Mónaco), también catalán pero internacional e indiscutible con Senegal. Su compatriota Kalidou Koulibaly (Nápoles) es otro que acertó dando la espalda a su Francia natal.

Y hablando de selecciones africanas, un caso muy llamativo es el de Nigeria. Posiblemente el mejor combinado de su continente en la actualidad, sus convocatorias están repletas de futbolistas que defendieron los colores ingleses hasta llegar a la absoluta. Ejemplo perfecto de ello son Victor Moses (Chelsea) y Alex Iwobi (Arsenal), dos de sus estrellas, que disfrutarán en la Copa del Mundo tras haber sabido elegir correctamente sus caminos internacionales.