La Premier League está considerada la mejor liga de fútbol del mundo sin discusión en un aspecto: el comercial. Sus equipos poseen un músculo financiero que no tiene comparación en el resto de Europa. La fórmula, perfeccionada a lo largo de los 25 años de historia de la nueva liga, es una mezcla perfecta de estadios rebosantes a pesar de la inflación de las entradas y derechos televisivos en una escalada de precios que no sostiene comparación ni siquiera con la Champions League. De ahí que el nuevo contrato para retransmitir el fútbol inglés a partir del 2019 se espere con una expectación tremenda: el paradigma del deporte televisado puede cambiar si la Premier se echa en brazos de los servicios de streaming.

Todo indica que el deporte acabará formando parte de la oferta de servicios como Amazon, Netflix y Facebook antes o después. Al menos dos de esas compañías están consideradas como serios aspirantes a entrar en la puja por los derechos de la Premier entre 2019 y 2022. Aunque hace unos meses, algún medio británico aseguraba que Netflix no iba a estar en esa puja, está por ver si al final se suma, probablemente, para elevar aún más la increíble suma que se embolsan los clubes ingleses de las televisiones.

Pagado por Sky (tenedora de los derechos desde el inicio de la Premier) y como novedad BT Sports, el actual contrato les reportó 5.780 millones de euros. Un 70% más que el anterior. Y para el período 2019-2022 se espera que se emitan 190 partidos al año, una cifra que sigue aumentando aunque apenas llega a la mitad del total de los jugados en la Premier.

Amazon ya ha producido contenidos exclusivos sobre el Manchester City y ha comprado derechos del tenis y de la NFL. Facebook retransmite en algunos países la Champions League en asociación con FOX. El futuro hace indicar que el deporte en directo o bajo demanda acabará formando parte de la manera en que se consume el resto de formas de ocio. Y si la fórmula funciona en la Premier League, la liga experta en explotar el márketing y su negocio, tarde o temprano el resto de Europa le seguirá. El equipo español que más ingresó por derechos televisivos la temporada pasada fue el Barcelona, con 146 millones de euros, una cifra que en la Premier le relegaría al séptimo lugar.

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