Claudio Marchisio tiene los ojos del color azul de un arroyo formado al pie de los Alpes y la barba de un rubio terroso como el color de los muros de una villa toscana cuando les da el sol. Claudio Marchisio viste un traje a medida sobre un fino suéter color crema del que asoma el cuello desabotonado y blanco como la nieve de una camisa. Claudio Marchisio, que es guapísimo y representa como nadie la bella figura, ese elegante no sé qué que los transalpinos han legado al mundo, prepara un café y nos cuenta cómo es la manera correcta de hacerlo para que se adecue al paladar de un turinés como él. Es el mayor secreto que nos va a contar Prima Squadra: Juventus, el documental producido por Netflix que intenta acercarnos cómo es el día a día en un equipo de élite del fútbol europeo

Por los tres primeros capítulos de la serie que relata el devenir de la actual temporada en la Vecchia Signora coincidiendo con el 120 aniversario de la institución, desfilan figuran actuales y pasadas de los bianconeros. Gigi Buffon en el curso de su adiós, Chiellini, Higuaín o Pjanic hablan de sus preocupaciones presentes, mientras que Roberto Bettega, Pavel Nedved (actual vicepresidente del club), Moreno Torricelli o Alessandro Del Piero otorgan la necesaria perspectiva histórica. Todo resulta enormemente futbolero, en el peor sentido que el adjetivo tiene cuando se trata de hablar a cámara: declaraciones sin sustancia y una colección de lugares comunes del deporte del balón, discursos que de tan sosos parecen filtrados por los responsables de comunicación de la Juve, Fiat, Adidas y cuantos patrocinadores asocian su imagen a la del equipo. 

Todo luce prístino. Todo es en alta definición. Todo está iluminado de forma angelical. La elegantísima camiseta juventina, quizás la más bonita del fútbol mundial, brilla contra los focos de los estadios y en los bucólicos campos de entrenamiento. Se ve de fábula hasta el más mínimo detalle de la mirada serena de Buffon o las canas de la apurada barba de Torricelli. Prima Squadra: Juventus parece el mejor publirreportaje del mundo.

A diferencia de otros productos de Netflix, como la estupenda serie documental sobre fútbol americano Last Chance U, o la reciente GRAND PRIX Driver de Amazon Prime acerca de las penurias de McLaren y Fernando Alonso, este Prima Squadra: Juventus resulta un producto descafeinado, apariencia sin sustancia. Hay que recordar, además, que se trata tan solo de la primera parte del proyecto, que concluirá cuando lo haga la presente temporada. 

Durante el relato compartido hasta la fecha, amén de la decepción por la eliminación de la selección italiana del Mundial de Rusia 2018 y las derrotas ligueras que mantienen a los vigentes campeones del scudetto en la estela del efervescente Nápoles de Sarri, planea la obsesión de Max Allegri y su grupo por alzar la Champions League que se les escapó a pies del Barcelona y del Real Madrid en los últimos años. Ahora mismo, bastante tienen con pasar los octavos de final tras un mal resultado en casa frente al Tottenham. Si al documental le falta drama, una eliminación tempranera y el fin de la racha de seis títulos de Serie A consecutivos podrían otorgar todo el picante necesario a esa segunda parte pendiente de estreno. 

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