Fin de la discusión. Si los estamentos que regulan el fútbol estaban dispuestos a asumir que la implantación de la tecnología mejorará la aplicación del reglamentos en los partidos, han adoptado el gesto definitivo. “Vamos a tener el primer mundial en 2018 con el VAR (video assistant referee o videoarbitraje). Esto ha sido aprobado, decidido, estamos por supuesto muy contentos con esta decisión”, proclamó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al remate del Consejo que la federación internacional celebró en Bogotá

La Copa del Mundo es el mayor escenario del fútbol, el torneo al que pertenecen las imágenes más icónicas de este deporte. Si el videoarbitraje aterriza en la competición, ya no habrá excusas para ningún otro torneo. Que se pueda detener un partido en un Mundial para que el árbitro se cerciore de su decisión en una jugada decisiva, deja automáticamente en fuera de juego los reparos que podrían oponer los torneos locales a la adopción de este sistema

El Consejo de la FIFA ratifica ahora lo que ya había aprobado a principios de este mismo mes la International Board (IFAB), el estamento encargado de definir a nivel global las reglas del fútbol. En el Mundial de Rusia se empleará el VAR en cuatro situaciones establecidas por la IFAB: goles, penaltis, tarjetas rojas directas (nunca si se trata de expulsión por doble amarilla) y errores a la hora de identificar a un jugador (por ejemplo, en caso de una amonestación).

Infantino sostiene que este cambio trascendental en el modo de aplicar el reglamento está suficientemente avalado: “Se basa en los experimentos que hicimos en más de mil partidos, que nos da el certificado con hechos muy contundentes de que el VAR ayuda al árbitro”. Así, la FIFA entiende que no hay menoscabo al trabajo arbitral, ya que la tecnología no suplantará al silbato, sino que actuará una vez exista una decisión del colegiado sobre una jugada: ” La autoridad del árbitro no está en cuestión, pero es un sistema de asistencia para ellos, porque el riesgo de un error arbitral se corrige así”. 

El videoarbitraje no es perfecto y hay tecnologías, como la de línea de gol en Francia, que han tenido que ser revisadas después de problemas tan curiosos como las interferencias causadas por los porteros que vestían de color amarillo. No es perfecto, pero ya resulta irrenunciable. Con el uso se irá puliendo y agilizando su uso, la parte técnica mejorará y, posiblemente, toleraremos mejor su intromisión en el flujo habitual de un partido.

La FIFA dice que la decisión es “histórica” y tiene razón. Viene un fútbol nuevo. Y esperemos que, como asegura Gianni Infantino, sea “más transparente y más justo”. 

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